Entrevista: Aries

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Posted abril 4, 2016 by in Entrevistas

Foto: Helena-Exquis
 
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Isabel Fernández Reviriego, Aries, concedía el pasado 4 de marzo antes de su concierto en la Nave 1839 una entrevista a nuestro redactor, Jose Lemur. Aquí os traemos el resultado de aquella charla.

by Jose Lemur
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Isabel Fernandez Reviriego es Aries, y fue parte de Electrobikinis y Charades. Con su tercer disco, publicado el pasado viernes 1 de abril esta vez con K Records y La Castanya, su pop de luminosa psicodelia pasa por más circuitos electrónicos expandiendose en gozosa e inmensa emoción. Un disco que ha hecho ella sola, creando cada sonido, cada sintetizador, cada melodía y cada ritmo. Estuvimos en su primer concierto de presentación de “Adieu or Die” (La Castanya, 2016) en la Nave 1839 de A Coruña y nos dedicó un rato antes de subirse al escenario. Alegre y relajada, contenta por estar dejando de lado esas migrañas que la torturaban, Isa nos concede una entrevista para hablar sobre su nuevo disco, su pasado musical, su fichaje por K Records, machismo, pop, electrónica y Hora de aventuras.

“Adieu or Die” (K/La Castanya, 2016) es un disco que comienza chapoteando en lágrimas. Letras tristes, aunque quizás ya no tanto. ¿Esa es Aries?

- Esa es la vida, tiene cosas alegres y tristes. Tiene sus sinsabores. Intento estar alegre y que mi música sea positiva, que tenga una fuerza de luz más que de oscuridad. Es con lo que me siento identificada.

Tal vez venimos de una época de música oscura tras el post-punk y puede que sorprenda que traigas esa luz. ¿De dónde surge?

- Las dos cosas pueden convivir. A veces me apetecen cosas infernales y oscuras… (piensa un momento) pero tal cómo soy no me sale hacer nada oscuro. Siempre he sido fanática de música como la de los Beach Boys y el pop de finales de los 60. Me gusta mucho la música luminosa, el pop cargado de ideas.

En este disco vuelves con letras de desamor, y hablas de rupturas…

- No (tajante), no es nada de amor. El disco que era más en ese sentido fue “Mermelada Dorada” (La Castanya, 2014) que es cuando estaba más enamorada y a punto de emprender una nueva vida aquí en Galicia con una persona que amo. Pero no es desamor… es que me cuesta no ser misántropa y no odiar el contexto político y social en el que vivimos, que a veces me apesta. Por eso me cuesta no estar triste por las cosas que vemos, pero al mismo tiempo me agarro a las cosas que me flipan y amo; como el arte y la amistad. Trato que la música no te hunda en un pozo sino que te dé ganas de hacer cosas.

El disco sale el 1 de abril con La Castanya y K-Records en una joint-venture. ¿Como fue ese contacto con el sello de Calvin Johnson?

- La Castanya trajo de gira a Calvin y le regalaron todos los discos del catálogo. Entonces él empezó a pinchar a Aries en su programa de radio y llamó a mi sello para llevarme a tocar allí. En ese momento (cuando salió “Mermelada Dorada”) no podía ir. Esta vez al acabar de grabar, él quiso sacarlo en su sello después de escucharlo. Fue toda una alegría.

Precisamente, en esta gira estarás en el SXSW y harás varias fechas en Estados Unidos, imagino que debe ser muy emocionante.

- Estoy súper contenta, hace dos años iba a ir a Austin pero no pude, y ahora me apetece muchísimo, ya había estado con Charades. Aunque en realidad me da igual tocar aquí que allí, lo que quiero es presentar las canciones y disfrutar tocando.

Tu tercer disco sale otra vez con la llegada de la primavera.

- Es casualidad, pero llevo ese ritmo: grabo entre septiembre y octubre y sale en primavera (sonrisa).

¿Eres metódica, tienes claros los plazos para sacar disco?

- Para mí el sentido de todo esto es hacer canciones porque me da la vida componer. Pero enseguida me canso de mis canciones, o ya no me siento identificada con ellas, o he aprendido cosas nuevas y las quiero materializar. En dos o tres meses me pondré con nuevas canciones. Es lo que más me gusta. Soy metódica a la hora de ponerme plazos para no eternizarme. Nunca creo que un disco esté acabado. Veo fallos en todas partes, por eso pongo plazos.

A lo largo del tiempo tu directo ha ido evolucionando, te has desecho de la guitarra y decantado por un formato totalmente electrónico.

- En este último disco sólo está la guitarra sampleada de Aborigen, ni siquiera es mía. Es lo que me apetece hacer ahora, no creo que sea irreversible. Cuando empiezas a cacharrear caes ahí. Te enamora, te compras otro aparato, pruebas cosas… es un agujero negro gigante en el que divertirte. Algo que agradezco del sello es dejar que me equivoque e ir aprendiendo. Para mí esto es muy valioso desde que toco sola.

Recuerdo tu aparición en el Sinsal San Simón de 2012, donde parecías bastante nerviosa, tratando de controlar demasiadas cosas a la vez, pero ya en la gira anterior se te veía relajada y divirtiéndote.

- Llevaba 15 años tocando con gente y de repente me veo yo sola. Fue un cambio muy grande. Lo haría mal al principio…

He dicho nerviosa, no mal…

- Estaba muy verde y ahora me lo paso genial y disfruto cantando. Como todo, al principio cuesta.

Ya me has contado en otras ocasiones sobre tu música pop favorita, pero ¿qué te gusta de la electrónica?

- Me flipa Aphex Twin. ¡El que más! Sobre todo cuando hace cosas hermosas. Esa doble vertiente que tiene entre cosas horribles y espantosas que te remueven por dentro y después una pieza preciosa. Me flipa cómo trata los ritmos. También Cluster, en el “Sowiesoso”(Sky Records, 1976) , música con samples muy sensoriales, como J. Dillah, exhuberantes y coloridos. White Noise, de Delia Derbyshire, y Daphne Oram (dos de las pioneras de la música electrónica). El rollo cortapega con samples me encanta, o el rollo Terry Riley con sintetizadorcitos y cosas bonitiñas (risas).

El disco lo cierras con un tema largo y psicodélico. ¿De quién es esa voz que habla sobre rayos e inmortalidad?

- Es Maruja Mallo, la pintora. Me la descubrió Natalia Umpiérrez cuando vine a vivir a Galicia, y ahora es de mis artistas favoritas, su voz es pura electricidad. El fragmento del tema está sacado de un documental sobre ella. También está la voz de Brian Wilson.

Llevas ya muchos años viviendo en Vigo, y colaboras en tus discos con gente de Galicia. Por ello en los medios musicales te hemos adoptado, ¿cómo lo vives tú?

- La verdad es que me encanta, llevo tantos años sin vivir en Bilbao que ya no sé muy bien de dónde soy. Cuando estamos en Madrid con Charades muchas veces decíamos que éramos de Barna porque Bcore es de allí. Me siento muy acogida por la gente aquí. El primer concierto de Aries lo di en el Liceo Mutante, y todo el mundo ha sido muy generoso conmigo. El arte del disco es de Andrés Magán y las fotos de David Tombilla, el merchandising es de Pelucas y Begoña García-Alén.

He leído en tu blog que eres muy fan de Pelucas.

- Sí, me parece un artista acojonante, sus murales me parecen increíbles. Intento crear y enlazar con la gente de aquí, si el sello me dice que tal diseñador de Barna puede hacer el merchandising yo no quiero, prefiero trabajar con gente de aquí y que todos no retroalimentemos. Me parece más interesante y bonito.

El disco se grabó en los Estudios Pastora de Vigo, con Jose Vázquez, pero está mezclado por Santi García en el Ultramarinos Costa Brava de Sant Feliu de Guíxols.

- Hemos estado mes y medio grabando y se hace súper largo, Jose y yo acabamos hastiados. Le pasamos a Santi el máster porque no quiero perder el contacto con él. Con este ya van siete discos en los que hemos colaborado.

Tal vez para no perder la perspectiva, sobre todo teniendo en cuenta que tienes un estudio a tu disposición todo el día. (Su pareja, Jose Vázquez, es responsable de Estudios Pastora).

- Claro, es importante tener una persona de fuera que lo mezcle de cero y a su gusto, confío totalmente en su criterio.

¿Qué queda de la Isa de Electrobikinis? Porque comenzaste muy joven con la banda…

- Puff, creo que no queda nada, intento que permanezca la inocencia, lo intento, pero a nivel musical… en Electrobikinis éramos muy pequeñas y teníamos el ímpetu de gritar, de hacer ruido con guitarras, pero ahora mismo eso no va a salir. Me queda tambén todo el aprendizaje. Duró muy poco tiempo, tres o cuatro años, pero fue muy intenso y aprendí mucho.

¿Y qué recuerdos tienes de la época de Charades?

- Les llevo en el corazón, siguen siendo mis mejores amigos. En esta gira voy a visitar a la teclista, que vive en Los Ángeles. Hablo mucho con ellos, Charades fue una experiencia increíble, vivimos diez años inseperables, fue un regalo que me dio la vida, y lo pasamos genial.

¿Queda alguna esperanza de que os volváis a juntar?

- No creo porque cada uno vivimos a tomar por saco unos de otros. Aparte no me gusta la idea de reunirnos como algo que ya acabó.

Muchos han dicho cosas parecidas y después…

- No, no. No voy a hacer eso en la vida. Hacer un grupo nuevo podría, pero volver Charades, no.

¿No eres una nostálgica?

- Me da pavor caer en eso. Quiero que mi presente sea excitante siempre, no vivir mirando hacia atrás.

En la nota de prensa de La Castanya se habla sobre “la poco feminizada escena español”. ¿Crees que sigue habiendo más estímulos para ellos que para ellas para subirse a un escenario? ¿Se deja sitio a las mujeres?

- Me gustaría que esta pregunta se le haga también a los grupos de tíos. No entiendo que no se les haga a ellos, es un problema de todos. Creo que es fundamental que participen. Sé que hay muchas bandas de tíos a las que les gustan músicas mujeres. Habría que preguntarles a ellos cómo solucionar el problema. Sí que hay machismo, sobre todo lo noto en la autoría de lo que haces, siempre piensan que tu música la ha hecho el productor, o el de sonido.

¿Incluso dentro del Indie?

- Para mí la escena independiente es súper retrógrada en un montón de sentidos y pasa igual o más que en el mainstream.

La magia bruta es un blog donde cuelgas tus “mierdas”, tal y como tú misma explicas en el subtítulo.

- (Risas) Son cosas que cuelgo y que quiero compartir para darlas a conocer, tanto mis cosas como otras que me llaman la atención. Puede ser desde un chorizo a un disco.

Ahí muestras tus otras vertientes creativas, como tus colaboraciones con Natalia Umpiérrez. ¿Sigue colaborando ella en los directos?

- No, ahora llevo proyecciones de Jose Vázquez. Nati está hora mismo currando en ilustraciones para niños en una editorial, unos libros preciosos. Además tenemos una exposición juntas en Bilbao en la Galería Belaza.

Veo tu nombre en los créditos de muchos discos ¿En cuántos has hecho coros últimamente?

- (Risas) No lo sé, mogollón. Cuando vienen grupos a grabar al estudio me piden que haga coros y yo encantada. En los discos de amigos es un honor que me dejen participar de su música. A veces me escribe gente desconocida y digo que no, porque me resulta raro. Pero alguno he hecho… Grabé unos coros para un chico de… (se lo piensa un momento) … Serbia.

¿Y las canciones para Hora de aventuras?

- De vez en cuando me van mandando cuando necesitan personajes femeninos, y he hecho ya siete. Acabo de hacer de la madre de una vampirita. Me encanta, es mi trabajo favorito (risas).


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Jose Lemur