Crónica: Festival do Norte @ Illa de Arousa III

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Posted agosto 5, 2014 by in

Donde: Varadoiro do Xufre en Illa de Arousa
 
Cuando: 3, 4 y 5 de julio del año 2014
 
Como: 2500 personas
 
Fotos: Corpora.tif
 
 

Repasamos la última jornada del Festival do Norte.

by DSC
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Amanecía un día lluvioso con la noticia de que los conciertos previstos en la plaza y al aire libre cambiaban su ubicación para el auditorio de A Illa. Estupenda reacción por parte de la organización que de esta manera permitía que una pequeña parte del público, ya que el auditorio no dispone de mucha capacidad, pudiese asistir a los conciertos de La Bien Querida, Satellite Stories en mini formato, Sleeping Cat o los locales La 4ª Pared. Hubo quejas de algunos de los asistentes con abono por no poder acceder al auditorio al estar este lleno, sobre todo para ver a La Bien Querida, pero como ya dijimos, la capacidad era limitada y el dilema de la organización era suspender o limitar, optando por lo segundo ycreemos que fue lo mejor para todos.

La 4ª Pared, banda de la Illa, cuajaron unos 45 minutos estupendos, dedicándose a repasar su última grabación y dando muestras de un sonido potente de influencias noventeras con referencias en el sludge y el prog rock de Tool o Porcupine Tree. El músico de Noia, Sleeping Cat, presentó con su banda su último disco “In the Forest” (Casadiós, 2013), un contenedor de joyitas acústicas producidas por el reputado músico coruñés Juan de Dios. También resultó espléndido el set acústico del cantante y lider de los finlandeses Satellite Stories que consiguió sacar los colores a más de uno. Por último La Bien Querida, que llenó el auditorio dejando a un montón de gente en la calle y a la que no pudimos ver al estar entrevistando en ese justo momento a los finlandeses en un edificio contiguo. En fin, otra vez será.

Satellite Stories Auditorio

Avanzaba la tarde y la lluvia lejos de parar caía con mayor intensidad, así que la noche se presentaba cuando menos movidita. Tras perdernos la actuación de Wild Balbina, a causa de la grabación de una entrevista que nos llevó al otro extremo de A Illa, llegamos a un recinto que ofrecía una estética de lo más fantasmagórica, repleto de  niebla y con una entrada realmente floja a esas horas, no más de 200 o 300 personas.  Pero esto no echó para atrás a los Oso Leone, ni la meteorología adversa, ni el poco público, ni tan siquiera que la línea aérea perdiese parte del equipaje con todos sus pedales de efectos y demás… Aún así y gracias a la colaboración de los pontevedreses Unicornibot que les prestaron parte de su equipo, los mallorquines pudieron presentarse en la Illa de Arousa puntuales y listos para ofrecernos uno de los mejores shows que pudimos ver a lo largo de los tres días.

Con la banda al completo, en formato de quinteto, con dos baterías, bajo, teclados y los susurros y guitarra de Xavi dirigiendo y llevando la voz cantante, Oso Leone demostraron el porqué son la banda más deseada y mimada por la crítica y como no, también por algunas de las principales agencias internacionales de contratación. Se centraron en el delicioso “Mokragora” (Foehn, 2013) y allí, bajo la niebla y el orballo, dieron buena cuenta durante una hora de esa capacidad ejecución y seducción a base de silencios, capas de sonidos y dinámicas que conforman su último disco. Siempre a medio camino entre lo etereo y lo orgánico, como un jardín botánico en el vacío del espacio sideral son de lo mejor que se puede ver en directo en este país y desde luego parece que todavía no han alcanzado su techo. Parece ser que en breve entrarán a grabar su tercer y ansiado disco, algo que esperemos, no hará sino aportar más enteros a una de la que ya no es promesa sino realidad del panorama musical estatal. Absolutamente imprescindibles.

La noche continúaba poniéndose berraca a base de lluvia y más lluvia y The Wave Pictures salieron a escena como no, bromeando acerca de si saldrían vivos de allí. Y es que el riesgo de electrocución debido a la incesante lluvia se percibía por momentos aún a pesar de los esfuerzos del equipo de produción en que el suelo del palco no se mojase.

Pero The Wave Pictures son aguerridos chicos británicos que han bregado en múltiples terrenos y, con una sonrisa en la boca, sacaron adelante un concierto repasando su extensa discografía. Quizá los festivales se les queden un poco grandes pues todos sabemos que su lugar natural son las salas pequeñas, pero aún así clavaron una actuación correcta en la que desarrollaron en directo sus canciones merced a unos solos quizá largos en demasía. Al día siguiente repetirían, pero esta vez con el sentido homenaje al “Artistic Vice” (Shimmy Disc, 1991) de Daniel Johnston.

The Pains Of Being Pure At Heart -siempre me he preguntado como puede resultar creible un grupo con un nombre así- venían con disco nuevo, además de con ánimos y banda renovada.  Su directo se beneficia muy mucho de los cambios hechos, son mucho más sólidos -atrás quedan directos suyos como el de Paredes que resultó mal tirando a fatal- y las canciones de su última entrega suenan a gloria, empastados con las voces bien afinadas y con una pegada fuera de lo común en una banda pop. A destacar un momento en que el público bailaba con una carpa portátil de una conocida marca de supermercados gallega, a modo de dragón chino, consiguiendo sacar las sonrisas de todos los que estábamos congregados en la explanada mojándonos sin apenas tregua.

Y llegaba el momento más esperado para gran parte del público. La actuación de Lori Meyers coincidió y se asemejó con el modo tempestad y ellos lo asumieron como un regalo que había que aprovechar. Con prácticamente todo el público al completo en la explanada del Porto de Xufre deseando fiesta, los granadinos compitieron con la borrasca para ver quien descargaba más fuerte y a buena fe que consiguieron ganar. La que caía era de campeonato, pero si, vencieron por goleada: brazos en alto, bailes incansables y muchas ganas por parte de un público que los había venido a ver sabiendo sacrificarse a costa de presenciar un concierto antológico por lo de épico que tuvo. Y ya como traca final, Anni B Sweet se sumó a la tormenta musical, aportando una mayor carga emocional al concierto y dejando de esta manera con un estupendo sabor de boca a los empapados incondicionales.

Lori Meyers

Y para cerrar el festival (con el permiso de DJ Amable), difícilmente se podía haber elegido una banda más festiva, y es que los noruegos Kakkamadafakka son una verdadera “verbena indie“: actitud, desparpajo y melodías contagiosas que hicieron las delicias de los más de dos mil valientes que aún aguantaban bajo la lluvia y que no paraban de bailar y corear sus canciones. Un gran colofón que demostró que ni la meteorología adversa podía con el magnífico público del festival.

KAKKMADDAFAKKA

Y si, al tercer día paró de llover y el sol brilló el domingo por la mañana. Pero la despedida que todos hubiésemos querido dar al FDN no se pudo producir debido a que el escenario exterior estaba todavía empapado y el equipo eléctrico corría riesgo de saltar por los aires. Así que la jornada matinal volvió a repetirse en el auditorio, aunque esta vez sin los problemas de capacidad, pues gran parte del público ya había abandonado la Illa el día anterior.

Arrancaron Quilma, una formación de A Illa de Arousa que encandiló a los presentes -buena parte vecinos y amigos de los integrantes- con un rock de querencias grunge y por momentos cercanas al rock duro. La formación arousana se encargó de quitar las legañas a los presentes a base de energía en estado puro.

Quilma

Unos que a mi entender ganaron un montón de enteros fueron Igloo. Con un set acústico, desplegaron su repertorio sin miramientos, ganando en intensidad emocional y realzando si cabe aún más los adornos y detalles de sus ya clásicos temas en eléctrico. Toda una maravilla poder presenciar tal avalancha de sensaciones en cadena que así al desnudo parece que se multiplican. Con muchas ganas de que repitan la experiencia y muy recomendable, de verdad.

Igloo

De excelente me comentaron que resultó la actuación de Templeton. Desgraciadamente otros quehaceres nos llevaron al exterior del auditorio aurosano, perdiéndonos practicamente la totalidad de su actuación, únicamente pudiendo percibir un sonido magnífico de una de las formaciones estatales de mayor gusto pop.

Templeton

Y por último The Wave Pictures. Enchufados a pesar de la temprana hora, mostraron el porqué son una de las bandas que algunos artistas se rifan como combo de acompañamiento. Excelente reinterpretación de uno de los discos más maravillosos del geniecillo Johnston que, ya de paso, sirvió para poner de manifiesto la premisa de que toda regla confirma su excepción.

Y es que esta moda de los discos reinterpretados -We Used to Party- nunca me habían dejado con un grato sabor de boca y opino que no son más que una pérdida de tiempo y dinero para el espectador, que ansioso por rememorar un momento mágico finalmente se encuentra a la salida con cara de tonto y de “aquí me han estafado descaradamente“. Pues no, aquí no pasó eso.

Los Wave Pictures se esforzaron en sacar adelante el disco de pe a pa y lo consiguieron, arrancando las mayores de las ovaciones que se pudieron sentir en el auditorio arousán durante los tres días. Si señor,una gran despedida.

A modo de resúmen podemos comentar que la organización intentó reescribir una página del FDN y si no fuese por la mala climatología lo hubieran conseguido de calle. Apostaron por un cartel alejado de las últimas ediciones, optando por mayor variedad y novedad, aunque obviando cierto riesgo artístico que quizá les hubiese beneficiado de cara a cierto público. También apostaron por la presencia de nuevas bandas gallegas en perjuicio de las llamadas vacas sagradas del circuito, algo loable a todas luces.

La pena fue la incesante lluvia que a pesar todo no produjo la suspensión de ningún concierto afortunadamente, otro punto su a favor. Desde luego que si, que hay otros temas que han de valorar para su mejora en el futuro como los autobuses, los tickets de un sólo día, las normas de camping, etc. Pero la impresión general ha sido buena y de que algo parece que está cambiando, además la nueva ubicación en A Illa de Arousa ha resultado beneficiosa para muchas cosas. El espacio, las fechas y el buenrollismo de colaboración entre Concello y promotores, algo que se echaba de menos en Vilagarcía, ha de ser un incentivo para que la próxima edición continúe creciendo.

Así que desde aquí muchísimo ánimo y a coger con muchas ganas el FDN 2015 que parece que se perfila y va a suponer, por lo comentado en algún medio, un nuevo lavado de cara a esta edición del 2014 que probablemente pase a la historia como la del diluvio universal.


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