Crónica: NOS Primavera Sound @ Porto (Viernes)

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Posted agosto 27, 2015 by in

Donde: Parque da Cidade, Porto
 
Cuando: 4, 5 y 6 de Junio
 
Como: Muy buena entrada
 
Fotos: Hugo Sousa
 
 

Sabor agridulce: los grandes conciertos aparecieron, pero llegaron demasiado pronto de la mano de Sun Kil Moon y Spiritualized, buena actuación de Jungle y oportunidad desaprovechada por Antony and the Johnsons o Run the Jewels.

by Pedro Mandias
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Cosas del destino. Casi pura predestinación. Toca escoger fecha para un examen y nunca te imaginas que ese inocente viernes de Junio que has elegido sea ESA fecha. Sí, la del Primavera que queda cerca. El de Portugal. El de los precios populares. El que tiene todos sus escenarios a cinco minutos andando y está perfectamente comunicado con la ciudad. Sí, ese al que llevo cuatro años asistiendo y del que todavía no he conseguido meterme las fechas en la cabeza. Pufff… Dicho esto es verdad que si hay un festival por el que merezca la pena meterse entre pecho y espalda una buena kilometrada y otros tantos transbordos de autobús ese es el NOS Primavera Sound. Aunque por culpa del descuido pierdas un día y medio de festival y con él la oportunidad de ver como Bruno Pernadas lleva al directo ese discazo que es “How Can We Be Joyful in a World Full of Knowledge” (Pataca Discos, 2014), como Patti Smith demuestra que algunos discos sí merecen volver a ser vistos sobre un escenario o comprobar si Interpol ya han tocado definitivamente fondo musical. Y es que aunque las bajas son numerosas, los cartuchos que guarda la organización para resto del festival son de calibre: Mark Kozelek en pleno estado de forma musical (y también de fanfarronería y misoginia), Jason Pierce haciendo de Jason Pierce, ¿hace falta decir algo más? o Run the Jewels mostrando si el hype que Pitchfork ha montado con sus dos primeros discos tiene algo de poso sobre el escenario.

viernes nos primavera sound twerps
Pero lo primero es lo primero. Mis previsiones más optimistas me dejaban en el escenario Pitchfork para disfrutar de Sun Kil Moon, pero por una vez la suerte decidió sonreirme y tanto los autobuses españoles como portugueses firmaron una alianza para encajar sus horarios y dejarme ver algo más de la mitad del concierto de Twerps. La historia del indie pop está plagada de grandes discos que fallan en directo. La juventud y la inocencia son un arma de doble filo y eso se muestra al dejar la seguridad del local de ensayo. No es el caso de los australianos: su “Range Anxiety” (Merge, 2015) no será el “Slow Summits” (Domino Records, 2013) de The Pastels, pero es un disco adictivo lleno de melodías dulces y rabia postpúber que funciona, y muy bien, sobre el escenario. En Porto sonaron “I Don’t mind” y “Back to You” y lo hicieron de maravilla, pero el verdadero protagonismo se lo llevó la presencia y la voz de Julia McFarlane, sus canciones brillan mucho más sobre el escenario que en el disco. Se les augura buen futuro.

Tiempo justo para saludar al grupo de habituales y primera decisión. ¿Pedacito de Replacements o pedacito de Electric Wizard antes de correr hacia los brazos de Kozelek?. ¿Leyendas del doom o leyendas del rock alternativo?. Parece raro que escogieramos a Electric Wizard, pero las buenas experiencias con los conciertos y el sonido del escenario ATP ya se acumulan después de unos cuantos años y siempre pica la curiosidad por nuevas experiencias con bandas que, de partida, se alejan del target del festival. Y en el poco tiempo que pudimos disfrutar de su concierto dejaron claro que su seña de identidad era la contundencia, la densidad y el seguir senderos que, en mi poco familiarizada opinión con el género, no parecen los más transitados. “Witchcult Today” y “Black Mass” dejaron con ganas de más, pero la obligación mandaba y salimos pitando para coger un buen sitio para Sun Kil Moon.

Uno de los problemas que tenía sobre el papel el cartel de este año era la ronda de pesos pesados (Patti Smith, Sun Kil Moon, Shellac) que tocaba en la temida carpa. Sin embargo, donde otros años fracasaron Washed Out o Beach House esta vez la organización se había puesto las pilas y los conciertos sonaron a las mil maravillas (realmente ningún escenario tuvo problemas de sonido durante los conciertos a los que asistí, algo insólito en un festival de estar características). Y si al buen estado de la plaza sumas un toro bravo pero por una vez noble la fiesta está cantada. Sí, impresionante: Mark Kozelek dejó a un lado sus salidas de tono para mostrarse dulce (¡hasta nos llamó guapos y bromeó!) y, de paso, dar un conciertazo. Acompañado por dos baterías (la presencia de Steve Shelley bien vale montar un instrumento más) no tocó “War on Drugs: Suck my Cock“ pero si destripó (no hay otra forma de definir lo que Mark Kozelek hace con sus canciones) gran parte de “Benji” (Caldo Verde, 2014) y dejó algunas muestras de “Universal Themes” (Caldo Verde, 2015). Si algo quedó claro con “The Possum” y la final “This Is My First Day and I’m Indian and I Work at a Gas Station” es que “Universal Themes” es un gran disco, pero el estado de gracia de “Benji” tardará en volverlo a alcanzar ¿Y la posible razón de tanta alegría? Yasmine Hamdan había tocado esa tarde en el festival y estaba viendo el concierto desde la parte de atrás del escenario. Los que ya hayan visto “Only Lovers Left Alive” (Jim Jarmusch, 2013) saben de su presencia sobre el escenario, pero Mark siempre ha sido el más listo de la clase: antes de la mitad del concierto ya la había invitado a cantar a dúo una accidentada (y bien pegada) versión de “I got you babe”. Love is in the air, buddies.

viernes nos primavera sound spritualized

La noche ya empezaba a cerrarse cuando llegamos al escenario ATP para ver el concierto de Spiritualized. Y es que hay pocas cosas que puedan sonar mejor que la posibilidad de escuchar a la banda inglesa mientras termina de atardecer. ¿Puede haber una hora del día más adecuada para disfrutar de la delicadeza y el crescendo de la impresionante versión en directo de “Shine a Light” (quien no lo crea que mire esto)?. Jason Pierce sacó a relucir su mejor estado de forma tanto en su versión más recogida como cuando cabalgaba la ola eléctrica. Una actuación muy diferente a la que hace unos meses nos ofreció en Braga Sonic Boom, otra de las partes de los extintos (y nunca suficientemente añorados) Spacemen 3. La única pega que puedo ponerle al concierto fue intentar juntar esas dos etapas, desluciendo el carácter desnudo del “Walkin’ with Jesus” de Spacemen 3 con el añadido instrumental y de coros. Voces mucho más autorizadas y con mucha experiencia en el tema me dicen que fue uno de sus mejores conciertos y, por supuesto mucho mejor que el de Barcelona. Yo, que siempre he sido más de Spacemen 3 y me irrito con facilidad con muchos de los tics musicales de Pierce quedé satisfecho, con ganas de más y con la sensación de haber visto uno de los grandes conciertos del festival. Por algo será.

Y para la siguiente actuación se paraba el resto del festival para que los focos se centrasen en Antony & The Johnsons. La idea de programar este formato de actuaciones puede ser dudosa de entrada, pero tampoco ayuda la hora ni el nivelazo de los conciertos anteriores. Quizás fuese una opción para Neil Young en Barcelona, pero hay que reconocer (y así lo demostró mucha gente escogiendo su concierto como la hora de la cena) que el «stop the festival» a Antony Hegarty le queda grande. Puede que no al Antony de hace unos años, aquel que sorprendía a propios y extraños con la sensibilidad de sus dos primeros discos, pero sí al actual, por mucho que cuente con la increíble puesta en escena y el acompañamiento con los que presentó en Porto. Ahora parece perdido en su propio personaje, y donde antes había una bestia escénica sólo queda un tic que además huele viejuno. En un festival en el que destacaron las propuestas minimalistas, la apuesta de Anthony por el «cuanto más grande mejor» quedó finalmente en un rotundo «más es menos».

Primavera viernes - Run the Jewels

Recta final del Viernes y la organización nos obliga a elegir entre tres propuestas interesantes: Run the Jewels, Jungle o Ariel Pink. A este último ya lo habíamos visto en otros festivales y Jungle, pese al consejo de voces cercanas y autorizadas, no parecía ser la mejor opción, así que finalmente escogimos al dúo formado por Killer Mike y El-P. ¿Y qué decir de Run the Jewels? Existe una veneración unánime y generalizada hacia ellos desde los medios más conocidos del panorama alternativo. Y hay que reconocer que tanto “Run The Jewels” (Fool’s Gold, 2013), como “Run The Jewels 2” (Mass Appeal, 2014) son sendas raciones de buenas bases (escuchad las versiones instrumentales que el dúo ha colgado en la red) mezcladas con una pizca de ironía fanfarrona. Eso son Run the Jewels en disco. En directo desagradan y dejan frío por su actitud. Si Skrillex abría su concierto del Sónar hace unos años enfundado en una camiseta del Barça y pinchando “Barcelona”, los raperos americanos empezaron su concierto de Porto con “We are the champions”. ¿Homenaje? ¿Don para la videncia futbolística? Para nada: actitud ramplona y acomodada, venida del peor rock de estadio, con Killer Mike y El-P más preocupados de mover e indicar al público que gesto debían hacer con los brazos («…Put your hand on the sky like this moderfuckers!», repetían una y otra vez) que en aprovechar las impresionantes bases despachadas desde los platos. El exceso de testosterona de esta improvisada y musical clase de gimnasia nos hizo escapar rápidamente para el Escenario Nos, donde el concierto de Jungle estaba más o menos por la mitad de su camino.

Preparando los grupos que tocaban en esta edición me preguntaba cómo sería llevado al directo un disco tan barroco como el primer disco de los británicos, el homónimo “Jungle” (XL Recordings Limited, 2014). Para hacerme una idea eché un ojo a la siempre provechosa Kexp y mi decepción fue mayúscula. Lo que en el disco sonaba orgánico y conjuntado en directo se convertía en varios músicos compartiendo una misma sala. Sin embargo las noticias que llegaban a nuestros oídos sobre su actuación en Barcelona invitaban a la esperanza: un concierto dinámico e interesante que satisfaría a los amantes de la música con raíces negras. Y hay que darles la razón. Pese a que llegamos un poco tarde y nuestra situación no era la mejor (el público abarrotaba el escenario para poder asistir a una de las propuestas con más tirón popular de la jornada de Sábado) pudimos de un concierto animado y divertido, sin pretensiones más allá de caldear al personal, pero que a diferencia de lo que acabábamos de ver sobre el ATP cumplía humildemente con su función. En la parte final del concierto rescataron su “Busy Earnin” para regocijo de todos los allí presentes.

Salidos de este concierto el cansancio empezaba a hacer mella. Este y la sensación de que los cartuchos más potentes de la jornada se habían quemado demasiado pronto. Sun Kil Moon y Spiritualized habían dado los mejores conciertos de la jornada (y de lo que quedaría de festival) y no podíamos evitar sentir una cuesta abajo muy acusada después de la ración de hypes que acabábamos de ver. Abandonamos antes de tiempo el festival y emprendimos el largo camino al hotel con ganas de ver lo que el festival nos podía ofrecer al día siguiente.


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Pedro Mandias