Crónica: V de Valarés @ Ponteceso

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Posted agosto 29, 2013 by in

Donde: Playa de Valarés, Ponteceso, A Coruña.
 
Cuando: 17 de agosto.
 
Como: Más de tres mil personas.
 
Fotos: Noelia Antelo
 
 

V de Victoria… V de Valarés se consolida en una edición con buenos conciertos y gran afluencia de público.

by Vanesa Insua
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A las ocho de la tarde entraba en el recinto. Sí, lo sé, mucho más tarde de que todo comenzara a funcionar en Valarés, pero así es la vida… Con mi entrada comenzaban a caer unas gotas, lloviznaba. El “orballo” se hacía notar y un viejo fantasma recorría la hermosa playa de Valarés. La última edición se quedó a medias debido a las inclemencias del tiempo. Los Corizonas estaban en el escenario cuando cayó la tromba de agua. El festival se caía, se acababa sin rematarse. La moral de los organizadores también se caía, se desparramaba por el suelo, y allí se quedó un buen tiempo. Afortunadamente, se levantó y hubo una nueva edición. Pero en esta adición todo se quedó en eso, en fantasmas, porque no llovió. Durante Los Coronas hizo un nuevo amago, pero se quedó en eso. Aun así, me sorprendió la osadía de que se arriesgasen a volver a no tener carpa. Todos conocemos las noches frías de Galicia, más en una playa de A Costa da Morte. Pero ese día hacía calor y les salió bien.

Había mucha gente en la acampada, mucha más que viendo a Tachenko en el escenario pequeño llamado Seagram’s. Yo tampoco los vi. Los escuché a lo lejos. Demasiadas caras conocidas en el camino. Imposible llegar a tiempo. A las nueve comenzaban en el escenario grande los vigueses Mvnich. Tocaron bien, correctos. Aun sin tener casi público enfrente de ellos, se entregaron en un más que decente concierto presentando su primer disco, ‘Ina’ (Mvnich, 2012).

La gente seguía sin animarse a entrar en el recinto del escenario grande de Son Estrella Galicia, cuando comenzaron Cápsula. Sin embargo, lo dieron todo y convencieron. Rezumaron psicodelia y postpunk por todos los costados. Y también buen rollo, muy buen rollo. Martín Guevara se encargó de crear feedback con el público entre canción y canción, algunas de ellas pertenecientes a ‘Solar Secrets’ (Gaztelupeko Hotsak, 2013), su nuevo disco que vería la luz unos días después del festival. Continuas peticiones para que la gente se acercara más al escenario y frases como “somos fans de Bowie” o “el baile de moda es el pogo” hicieron que aunque el espacio no estuviese muy lleno, la gente vibrase y pareciera mucha más. Tras un concierto así, siempre piensas que la fórmula clásica de guitarra, bajo y batería sigue funcionando si se hace bien. Tres personas pueden tener presencia sobre el escenario a raudales si se lo proponen.

A continuación, era el turno de Los Coronas. Como siempre, correctos, con una magnifica ejecución. Aun así, aburridos. O por lo menos para aquellos que los hemos visto ya unas cuantas veces… Al parecer éramos más de dos, porque la zona trasera de las barras estaba bastante concurrida. En estos momentos, el recinto ya estaba prácticamente lleno y había largas colas para acceder a él. Y es que ésta ha sido la edición más concurrida. Más de tres mil personas estábamos ese día en Valarés. O eso ha dicho La Voz de Galicia.

El mejor concierto de la noche estaba por llegar. El Columpio Asesino entraba en el escenario y las barras se quedaban desiertas. Comenzaron con problemas de sonido, que hicieron que tuviesen que acabar antes de tiempo la primera canción, ‘Ye ye yee’. Pronto se solventaron estas dificultades y los de Pamplona mostraron, una vez más, que el directo es lo suyo. No fue su mejor concierto, pero aun así fue un directo notable. Como siempre, hicieron un repaso por toda su discografía, sin centrar la actuación en las canciones de su último disco, “Diamantes”(Mushroom Pillow, 2011). Aunque, como siempre, su homónima y ‘Toro’ fueron las más cantadas por el público. En esta última, creo que más de la mitad del respetable levantó su móvil para hacer un vídeo. Fue una imagen sorprendente. Tras temas como ‘Your man is dead’, ‘Floto’ o ‘La marca en nuestra frente es la de Caín’, finalizaron con ‘Lucas 44-48’.


Antes de los djs tocaron Fuel Fandango. Nita deleitó a los presentes con sus juegos vocales, sus movimientos y su estilo inconfundible. Fue un buen concierto, en el que la mitad delantera del público se volvió literalmente loca en los últimos temas que tocaron y en los que la electrónica era más evidente. ‘Always Searching’ hizo saltar a todos y cada uno de los que estábamos allí. Nos gustase o no Fuel Fandango de antemano. Eso es así. Hay q reconocerlo.

Tras Fuel Fandango, pinchó Dj Amable. Una vez más me reafirmé en mi opinión de que está sobrevalorado. No lo hizo mal, está claro, aunque se echen de menos más mezclas en sus sesiones. Tuvo tiempo para todo, desde Icona Pop a The Doors, pasando por Green Day o The Cure. Tras él, cambio de escenario. Nos fuimos al pequeño. Aquel en el que yo me había perdido la sesión vermú y también a Tachenko. Pinchaban Sandrita Dinamita y Faber Cores. La primera tiró de superhits después de un intento de garaje y surf que no cuajó. AC/DC, Guns’n’Roses, The Doors, todos cupieron en el tiempo de esta viguesa, que hizo que la zona chill out estuviese tan concurrida como la carpa donde pinchaba. Faber Cores, por su parte, se quedó en la superficie del indie entre 2007 y 2010 durante la mayoría de su sesión. “Something good can work”, “We are your friendsRemix, “Luzztomania”… Lo esperado esperadísimo. También clásicos, como los hits al completo de New Order. Y alguna cosa buena como la versión de Soulwax de “I just can get enough”.

Cuando me fui a la tienda, Faber Cores continuaba. Yo sólo pensaba en que me lo había pasado muy bien y que había visto buenos conciertos. Al mismo tiempo me preguntaba por qué se ofrece casi lo mismo en la mayoría de los festivales gallegos: Fuel Fandango, Dj Amable, El Columpio Asesino… “Falta originalidad e inversión en buenos djs, djs que produzcan música”, decía un amigo mientras nos metíamos ya en el saco de dormir. Creo que tiene razón. Sin embargo, estaba contenta de que todo hubiese salido bien esta vez, de que ese día los organizadores pudiesen volver a dormir tranquilos y de que todo estuviese tan bien montado, a excepción de la escasez de baños. Bostezaba. “ V de Victoria”, pensaba.


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Vanesa Insua