Nos Primavera Sound 2016 – Día uno

0
Posted junio 13, 2016 by in

Donde: Parque da Cidade, Matosinhos
 
Cuando: 9 de Junio de 2016
 
Como: Abarrotado
 
Fotos: Hugo Lima
 
 

No teníamos intención de reseñar el Primavera Sound, pero si, lo vamos a hacer porque merece la pena ya que este año fue la mejor edición de todas…Y es que hubo un grupo que sobresalió por encima del bien del y del mal…

by Fernando de Arana
Full Article

Era la edición más multitudinaria en el Parque da Cidade de todas las que llevamos, de eso no cabe duda. Al tinglado portuense había que sumarle a mayores, niñas monísimas de la vida que se colaban para pedir cervezas, jubiletas sesenteros al borde del colapso que venían a ver a Brian Wilson -estos nuevos-, machos alfa atraídos por el morbo crepuscular de PJ Harvey, y como no, a los que se creen la ostia, jajaja, paverísimos, porque además son lo peor, nunca se enteran de nada y lo critican todo, colgándolo en su twiter/instagram/facebook: las auténticas figuras de las redes sociales….

Bueno, vamos allá.

Jueves,aterrizando.

A priori, si.. un buen cartel de primer día, pero el que relata estas lineas siempre tiene sus reticencias, con la clásica fórmula de una sola banda y sólo un escenario alternándose en cada momento, ¡ay amigo! Como el grupo no te guste o no tengan su mejor momento, la has cagado. La cuestión es que llegamos para unos clásicos primaverales, Wild Nothing hicieron gala a su nombre, entreteniendo más que otra cosa y dando un poquito de color de fondo a la colorida pradera aun calva del Parque da Cidade.

Deerhunter, el regreso del hijo pródigo

Deerhunter volvían tras su pasado bluff -aunque les había tocado lidiar después de un bolazo de Nick Cave que nos dejó a todos sin aliento- y cumplieron, si. El atropello que sufrió Bradford Cox hace poco y que parece que le ha permitido reconducir su vida, como recientemente manifestó en una entrevista, lo ha despojado de ese histrionismo que tanto merma y desdibuja la capacidad de Deerhunter para hacer grandes cosas. En Porto se vio a unos Deerhunter sólidos, capaces, serios y sobre todas las cosas, a Bradford Cox centrado. Sin esas idas y venidas, ni esos largos monólogos consigo mismo a los que en otras ocasiones nos tenía acostumbrados y que sólo él entendía. En este momento, el traje de crooner le sienta perfecto y la banda, bien engrasada con Lotus Plaza a la guitarra, es un plus que deberían de aprovechar, sobre todo cuando le dan a los temas del último disco pero también reinventando temas del pasado. Muy bien, nota para el señor Cox, un gran aplauso, genio y figura.

DH

 

Cállate la boca!!

Julia Holter es la delicadez felina, ese animal bello y cuidados que sortea todos los objetos con cuidado sin tropezar con nada y te acaricia la nariz con la punta de su rabo. Pero claro, si tienes a tu alrededor a una manada de paletos haciendo el ganso y hablando, sin dejarte escuchar esas armonías perfectamente tejidas como telarañas, pues la cosa se jode, si. Así que  tienes dos o tres posibilidades: 1 Cometes un asesinato en masa, y a lo mejor a partir de ese momento, por tu culpa,  la llamarían Julia Hitler. 2  Te vuelves a  casa  amargado. 3 Te quedas y te  vas lo mas adelante que puedes, aun a riesgo de ponerte de muy mala leche, aguantando al rebaño que no para de hablar.

Anyway, C O N C I E R T A ZO. Desgranando pieza a pieza y por partes esa última obra maravillosa que es “Have You In  My Wilderness”, lo de esta mujer es una prgresión sin límites. Vanguardia, jazz, experimentación, pop… llámale X, es una absoluta maravilla, lo único, eso, para disfrutar en un recinto adecuado, lejos de las bestias.

JH

 

El fin de una era

Algo parecido podemos decir de Sigur Ros, donde Jonsi con ese timbre extremadamente agudo, se vio eclipsado por el runrun de parte del público -que no acababa de callar- en esos momentos de silencio y delicadas dinámicas bajas a la que los islandeses someten de manera deliciosa a su música. Un show de luces y sombras espectacular, y un repertorio en el que repasaron prácticamente todos sus himnos  y donde dejaron a sus más fervientes seguidores con un gran sabor de boca, si bien, el post rock de estadio tiene los días contados, siendo un género que se está convirtiendo en un cliché, o como afirma un amigo “es como U2 pero con solos de guitarra, un rollo“. Por cierto, ideales Sigur Ros para cenar.

 

SR

Lección de Rock and Roll

Con ellos llegó el rock and roll, Parquet Courts la armaron buena. Vaya bolazo, de 10. Menos mal… ya pensaba que esto no tenía solución… Pero si, salvaron la noche. La banda americana sacó lo que nadie tuvo y lo colocó sobre el escenario. Cogieron ruido, velocidad, mala leche y lo exprimieron de principio a fin. Allí no botó el que no quiso, y el que no lo hizo es porqué no sabe  que es esto del rock, vamos, ni puta idea…

Me quedo con el final del concierto y el cónclave de parte de los críticos del Ruta 66, con Eduardo Ranedo a la cabeza sonriendo satisfechos – se te echaba de menos Xavi Valiño-, jaja, daba gusto verlos… Eso es que algo bueno estaba pasando allí. Porque si, porque Parquet Courts se salieron, nos hicieron saltar, sonaron a Buzzcocks, a Velvet Undorground, a The Fall…

Nos volaron la cabeza, la recogimos, nos la volvieron a volar, la perdimos, la volvimos a recoger y nos la volvieron a volar… Así, durante una hora larga a base de bien; con su primer álbum, pero también con pausas, invocando al spaghetti western de Morricone con “Human Performances” porque es que sino nos hubiésemos muerto…. Dios salve a Parquet Courts… Vaya bolazo Dios!!!

PQ

 

No me bailáis nada niños y niñas

Bueno, y después de esto vinieron Animal Collective. Puesta en escena faraónica, sonido y voces perfectas, pero allí no se movía ni un alma… Servidor reconoce que después del bolo de Paquet Courts ya no necesitaba nada más y poco le importaba lo que Avey Tare y secuaces pudiesen hacer o aportar, sinceramente poco o nada me importaba, lo bueno ya había ocurrido. Pero bueno, además de que me parecieron excesivamente estáticos, el concierto me pareció impecable y rotundo, muy bien llevado en lineas generales. No voy a entrar a valorarlo demasiado porque quedé completamente KO tras la exhibición dada por la banda anterior, pero si que me parecieron injustos ciertos comentarios escuchados al día siguientes acerca de Animal Collective; por lo tanto, rompo una lanza a favor desde aquí, y pido un poco más de ánimo, y sobre todo, implicación en los conciertos… que no me bailáis nada. Hasta mañana!!

AC


About the Author

Fernando de Arana