La Habitación Roja + Martynez

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Posted octubre 31, 2008 by Desconcierto in Crónicas de Conciertos

La Habitación Roja + Martynez


Texto: Javimetal
Fotos: Sala Karma
En prácticamente un mes han pasado por esta ciudad dos de las bandas indies nacionales en su mejor momento, tanto artístico como comercial, como Love of Lesbian, y, en esta ocasión, La Habitación Roja. Ésta, una banda que debutó hace ya una década, tras fichar por Mushroom Pillow se encuentra en estado de gracia, ofreciéndonos los trabajos más guitarreros (y quizá los más inspirados) de su discografía: Nuevos tiempos y Cuando ya no quede nada, que fueron la espina dorsal de su actuación.

Pero antes de que los valencianos se subieran al escenario, las primeras baquetas que marcaron el ritmo fueron las de Martynez. Y aunque parecían tener reservado el tan denostado lugar de teloneros, ofrecieron una actuación tan consistente y convincente que parecían un grupo que hacía una gira conjunta con LHR y no simplemente unos meros acompañantes dedicados al hilo musical de la acomodación en la sala de los asistentes. Sorprendieron por la asombrosa seguridad en su propuesta –contagiada al público por el derroche y la entrega de sus guitarristas-, compacta y potente tanto por su interpretación como por su sonido, orientado tanto al rock melódico (como el de sus vecinos –ya separados- Kannon), como al garage-rock sueco (desde el más comercial de Mando Diao o The Hives, como al más duro de Backyard Babies o Hellacopters), como a la rotundidad sonora de Foo Fighters o Queens of The Stone Age. Aunque a sus temas propios, aún no desmereciendo de sus influencias –el hecho de que sus temas sean en inglés les resta cierta credibilidad y los convencionaliza-, todavía les falta una pizca de genio que sea el que les permita auparse y convertirse en una revelación. Por el momento, recuerdan al juego de Marc Gasol: quizá no destaquen en nada, pero todo lo que hacen, lo hacen bien. Cumplieron sobradamente como el prólogo al concierto principal de la noche, pero no se quedaron solamente en eso: ejercieron como el aperitivo ideal en que las guitarras (y los guitarristas) acapararon el protagonismo.

Y es que si algo han ganado La Habitación Roja en sus últimas producciones ha sido el tratamiento de sus guitarras, en lo que ha tenido mucho que ver su productor, Steve Albini (recordemos el In Utero, de Nirvana, en el que también estaba a los mandos), y que en directo también son el hilo conductor. Y vaya si se agradecen. Su propuesta resulta especialmente atractiva por su querencia guitarrera y por su cadencia contemporánea y sentimental en sus canciones. Porque más allá de eso, en directo pecan de cierta inexpresividad y parquedad en las formas, lo que sumadas a la hierática y monótona voz de Jorge Martí (no nos engañemos, siempre ha sido así), lastran el atractivo de sus temas.

Lo cierto es que es un repertorio más que rodado centrado, como indicaba anteriormente, en Nuevos tiempos y en Cuando ya no quede nada (este último es de la cosecha del 2007), por lo que jugaban sobre seguro; de los EPs que han publicado últimamente –Posidonia y Esta no será otra canción de amor, sólo tocaron las canciones titulares, ya incluidas en su último álbum. Y que conste que está dicho sin acritud: es el repertorio más adecuado, ya que representa muy ilustrativamente su etapa más creativa, la que les ha situado en una cómoda posición a nivel nacional. Desde su inicio con “La vida moderna”, pasando por “Agujeros negros”, las estupendamente interpretadas “Posidonia” y “Scandinavia”, o la coreadísima “Nunca ganaremos el Mundial” (¿a pesar de esta Eurocopa?), hasta el cierre de la primera parte del concierto con “El eje del mal” y “Cuando ya no quede nada”, el público respondió vigorosamente, animado y entregado desde el principio, aunque posiblemente más por el repertorio que por la en ocasiones apática interpretación. Y aunque prometían escuchar sugerencias del público en los bises, tocaron las canciones de sus primeros álbumes que ya tenían preparadas en su tracklist (aunque, todo sea dicho de paso, las sugerencias las escucharon; otra cosa es que se ejecutaran): “Cuando te hablen de mi”, “Dices que no” o la imprescindible “Mi habitación” resonaron por toda la sala, rememorando la adolescencia de los treintañeros que había en la sala, y abrumando a los que se han enganchado en su última etapa.

Ya no hubo tiempo para más. Tras unos chistes del batería (diría que incluso el momento más esperado por algunos fans), -de la escasa comunicación con el público durante todo el concierto-, se despidieron con “Los últimos románticos”. Y nos fuimos todos con un buen saber de boca, conscientes de que son un grupo con un repertorio muy sólido. Eso sí, a nivel particular, también sabedor de que con una actitud más comunicativa con el público, y sin dar esa impresión de transmitir intensidad durante la interpretación sobreactuando de una manera forzada, podrían llegar a un notable alto y no quedarse en este tibio aprobado.

PD: Todo lo contrario que la Sala Karma, que se está doctorando “Honoris Causa” trayendo a grupos de lo mejorcito del panorama nacional a una sala tan acogedora como la suya (ver un concierto con tanta comodidad, y estando tan cerca del grupo es una auténtica gozada).


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Desconcierto


  • mpaum

    “conste que está dicho sin acritud: es el repertorio más adecuado, ya que representa muy ilustrativamente su etapa más creativa, la que les ha situado en una cómoda posición a nivel nacional”
    Supongo que esto no lo dirás en serio, porque discrepo totalmente. Sus últimos discos son, con diferencia, los que menos seguidores les han reportado. El del 98, “La Habitación Roja”, “Largometraje” y “4″ en 2003, incluso “Radio”, que tenía algunas canciones muy chulas, son los discos que valen la pena de veras. Todo eso que comentas del guitarreo, de Steve Albini y demás, a mi me parece que no guarda relación ni con la creatividad ni con lo que transmiten las canciones. Para grabar con Steve Albini sólo hace falta dinero. Para sonar “guitarrero” sólo algun cachivache, desconozco el mérito de sonar “guitarrero”.
    En cuanto a su actitud “hierática”, pues bueno, yo los prefiero así a que hagan bobadas que les haga perder el respeto que mucha gente les tenemos. Y me parecen bastante majetes, incluso a veces demasiado con el tema “chistes”, que ya lo tienen demasiado visto.
    “rememorando la adolescencia de los treintañeros que había en la sala, y abrumando a los que se han enganchado en su última etapa”
    Oye, coge la calculadora, que “Mi Habitación” la publicaron en 1998, llamar adolescente a veinteañeros es un poco ¿optimista? ;)

  • Javimetal

    Hola, mpaum!
    A ver, vamos por partes.
    En cuanto a lo del repertorio de su etapa más creativa. No estoy diciendo que sean mejores discos que los que tú nombras, ni que las canciones sean mejores. Simplemente considero que en su nueva etapa han alcanzado otras cotas artísticas que no se esperaban en su primera etapa, con una instrumentación más cuidada y más rica. Además, pienso que 4 y Radio eran algo más flojos que los otros, y en mi opinión, pienso que han alzado levemente el vuelo. Y también personalmente, considero que ahora tienen una posición más cómoda a nivel nacional, que hace unos años, que son un grupo de referencia -más que entonces-.
    En cuanto a lo de guitarrero, me refiero a la importancia que le dan ahora al sonido de las guitarras. No es que sea ningún “mérito”; es simplemente una opción a la hora de sonar, y que considero más disfrutable. Y de acuerdo que para grabar con Steve Albini hace falta dinero, pero ¿no crees que habrá muchisimos grupos intentando grabar con él, y que él trabajará con los que cree que puede hacer un buen disco?
    En cuanto a la actitud, yo no les pido bobadas. Puedes ser cuán expresivo como quieras, pero no hace falta sobreactuar, como hace Jorge en muchos momentos intensos de las canciones. Y como tú has dicho, es una percepción personal. No me molesta que sean “sosos”, pero que no quieran parecer los más entregados en directo. Cada uno es como es, y punto.
    Y sí, soy consciente el “gazapo” de adolescencia y treintaañeros. Pero no existe ningún término claro para personas de veintilargos, así que ambas palabras son una aproximación. Podemos meter en adolescencia los adolescentes “juveniles” y los universitarios, y en treintañeros a los treintañeros propiamente y a los que se aproximan a esa edad.
    Y aparte de mi crónica, ¿qué te ha parecido el concierto?

  • lovelesss

    yo los vi en el Festival do Norte y en el Crunia Rock. En este último concierto se salieron y hasta estuvieron más comunicativos…

  • mpaum

    Es que precisamente no entiendo cómo se puede considerar algo “más disfrutable” sólo por el hecho de sonar guitarrero, salvo que piense que eres de esa gente que descarta aquello que no suene “guitarrero”.
    Sobre lo de su posición en el indie nacional ¿hubiese sido posible sin sus primeros discos? … Claro que antes estaba “mal visto” ser fan de La Habitación Roja por parte de alguna gente, era como ser fan de un grupo sólo para niñas. Como eran “tan blandos”…
    Sobre la actitud que comentabas, o leo mal o me parece que te contradices. De todas formas no creo que LHR sean el prototipo de grupo al que criticar su actitud. O al menos yo nunca los he visto hacer nada raro ni exagerado quitando el momento chistes.
    Tu reflexión sobre el término treintañeros dista mucho de convencerme :P
    A mi el concierto me gustó, aunque me gustaban más los de antes por las canciones que tocaban. Las de los últimos discos no estarían en mi Top 10 de canciones preferidas.