Primavera Sound 2010: Viernes

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Posted junio 10, 2010 by Mediosordo in Crónicas de Conciertos

Primavera Sound 2010


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El viernes las emociones fuertes comenzaban pronto con unos The New Pornographers que no echaron de menos las bajas en su alineación. Como no podía ser de otro modo, comenzaron con ‘Sing me Spanish Techno’ y con los ojos cerrados no nos hubiésemos dado ni cuenta de que Neko Case no estaba allí. Todo lo que sonó tenía sustancia: Voces, guitarras y, sobre todo, unas canciones que se magnifican en el cara a cara. De lo mejorcito del viernes.

La organización quiso hacer justicia con Nueva Vulcano situándolos en uno de los escenarios grandes y los de Artur Estrada no defraudaron. Complementados con un cuarto miembro, ofrecieron sudor, entrega y nervio en cantidades industriales, algo que no por conocido deja de ser impactante.

No tenía pensado ir al concierto de Low en el Auditori. Mi recuerdo de su concierto en el Primavera dos años antes no era muy grato (más que nada debido al cansancio y a la hora que tocaron), pero lo que allí aconteció fue sublime. Su representación de su disco The Great Destroyer terminó siendo el Don’t Look Back más emocionante que he visto jamás, aupándolos como unos de los grandes triunfadores de esta edición. Un concierto minimalista, con unos juegos vocales capaces de hacerte tocar el cielo y el infierno en el mismo segundo, y una canción ‘Pissing’ que te aprieta el corazón como si de plastilina se tratase. Inconmensurables.
La papeleta de Junip tras semejante obra maestra era harto dificil, y el hecho de que se concentrasen exclusivamente en sus nuevas composiciones no ayudó en absoluto. Por lo que parece, en su próximo disco se alejan del sonido folk de sus EP’s más antiguos, y siguen la línea de su más reciente trabajo Rope & Summit, donde se aprecia un giro hacia el kraut rock que no me acaba de convencer, cosa que sí hicieron Condo Fucks. Ira, James y Georgia (Yo La Tengo) saben mucho de música y lo demuestran al mismo tiempo que se divierten haciendo un repaso a la historia menos reciente del rock y el garage. A los que nos pareció que su Fuckbook se pasaba de destartalado nos congratulamos de que su directo tuviese el grado justo y necesario de suciedad.

Cuatro canciones de Beach House me bastaron para darme cuenta (además de que ‘el’ cantante es en realidad ‘la’ cantante) de que no eran lo que apetecía en aquellos momentos y que Wire podían ser mejor opción. Aunque en los primeros compases no vi a la banda peligrosa de la que tanto había oido hablar, mediado el show los creadores de Pink Flag ya estaban a pleno rendimiento y las primeras filas alborotando. Decisión acertada.
Les Savy Fav eran otros que repetían en el festival, y a diferencia de muchos otros grupos donde el espectáculo cobra una importancia igual o mayor que la música, el grupo de Tim Harrington no deja de sorprendernos. Gran parte de este mérito curiosamente no es para su rechoncho líder, sino para los excelentes músicos que le acompañan en el escenario, un engranaje perfectamente engrasado que ponen el contrapunto perfecto a la espontaneidad y desparpajo de este monstruo del escenario. Temazos por doquier, pogos e innumerables visitas al público hicieron las delicias de un escenario ATP abarrotado.
El dicho ‘A falta de pan buenas son tortas’ nunca pudo ser más desacertado. A falta de Animal Collective, Panda Bear no resultó ser un buen bálsamo. Las proyecciones decidieron tomarse unas vacaciones y el show se resintió. No remontó el vuelo y aburrió a una parroquia voluntariosa para la que pronto llegaría el momento más esperado de la noche y, a juzgar por la enorme cantidad de público que se agolpaba delante del escenario San Miguel, del fin de semana: Los Pixies. Quizá el cuarteto liderado por Black Francis y Kim Deal se haya juntado por la pasta, pero menuda profesionalidad; viendo su concierto casi dan ganas de desear que se atrevan con un nuevo disco. Un repertorio de casi treinta canciones donde predominaron sus primeros LP’s y el EP Come on Pilgrim, y con canciones totalmente inesperadas como ‘Gouge Away’ o ‘Hey’. Ni un minuto de respiro y más de veinte mil personas coreando todas y cada una de las canciones; yo diría que se lo estaban pasando muy bien.

Aquellos que decidieron optar por evitar los apretujones y dejar aflorar su lado más hedonista tenían una cita con Major Lazer. Diplo elabora la receta y Switch pone el picante, lo cual aderezado con Go Go’s, referencias sexuales bastante explícitas y beats de lo más kitsch (¡Sonaron Ace of Base!) fue suficiente para poner patas arriba el Pitchfork. Chabacano hasta decir basta, pero divertido como para perder la cabeza e irse al hotel con buenas sensaciones.
Fotos: Sierjo; Foto Pixies: Inma Varandela para www.primaverasound.com
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About the Author

Mediosordo


  • Anónimo

    AUTHOR: Tarima flotante
    Mira, qué envidia lo de Major Lazer! Jajajaja

  • Anónimo

    AUTHOR: Ana
    ¿Soy la única persona a la que no le gustaron Pixies en el Primavera Sound? Además de que el sonido del escenario San Miguel me pareció horrible, los Pixies me defraudaron mucho, y eso que iba al festival por ellos y Wilco. Y hablando de estos últimos, está claro que no es un grupo para un festival, son para ver en una sala como el año pasado en Santiago.
    Shellac fue lo mejor del Primavera Sound sin ninguna duda. Fui sin que me gustasen y volví encantada.