Kasabian – Velociraptor!

Un golpe de gong y unas trompetas al más puro estilo oeste abren el disco con una canción que nos recuerda a los Mando Diao más western del “Never seen the light of the day” (EMI Music, 2007). ‘Days are forgotten’, uno de los singles de presentación que ya conocíamos desde hace un tiempecillo viene a continuación. Un tema enérgico de estribillo pegadizo muy Kasabian. Y tras este subidón, hemos llegado a la canción sentimental, ‘Good bye kiss’, que suena a película romántica y a corear mechero en mano.
Menudo inicio de disco, ¿verdad? En tan sólo los tres temas iniciales ya hemos tenido variedad y calidad, y tengo que atreverme a afirmar que esta tónica se extiende hasta el final.
Tras este comienzo
viaje en el tiempo, concretamente a los 60 más beatlelianos, ya no sólo en el estilo del tema en sí, sino al guiño que le hacen a éstos en la letra (se puede escuchar casi al comienzo I see Lucy in the sky
).
“Velociraptor!” (Columbia, 2011) rompe con la tranquilidad de estos dos últimos temas mencionados. Esta canción, que da título al disco, es un derroche de guitarras desgarradas, electrónica y ganas de hacer saltar a todo aquel que la escuche. Y es en éste momento, en el ecuador del disco, cuando llega sin duda la más innovadora de todas (y también la más larga), los ritmos árabes se adueñan de ‘Acid turkish bath’, una canción idónea para comenzar conciertos.
‘I hear voices’ y ‘Re-wired’ nos devuelven al Kasabian más electrónico, y ‘Man of simple pleasures’ da paso a ‘Switchblade smiles’, el otro single, otro tema dinámico con toques electrónicos y psicodélicos, y la tranquilidad vuelve con ‘Neon noon’, cerrando el disco.
En definitiva, los once temas que componen el nuevo trabajo de esta banda, cada uno con su estilo particular, y ordenados de una forma casi perfecta hacen que este disco se pueda escuchar de principio a fin, en bucle y sin tener que pasar por alto ninguna canción.


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