Entrevista: Josele Santiago (Los Enemigos)

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Posted abril 26, 2012 by Carlos Bouza in Entrevistas
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La entrevista de ayer miércoles con la organización del Festival do Norte nos puso en barrena de cara a las actuaciones programadas para el próximo viernes y sábado en el Recinto Exterior Fexdega de Vilagarcía de Arousa. Hoy es el turno de quienes podemos considerar como los grandes protagonistas del evento, por historia y por las circunstancias que rodean a su actuación. Los Enemigos desembarcan en Galicia como parte de un tour de reunión que, bajo el nombre de “La Revuelta Enemiga”, los mantiene girando por nuestro país durante seis fechas sin solución de continuidad a la vista.

La historia de Los Enemigos comienza en 1985 con una peculiar combinación entre rhytmn’n’ blues pendenciero de arraigo clásico y, aquí el matiz, contenido castizo y tabernario. Pero de taberna patria: su debut se vendía acompañado de caña y tapa de chorizo. Durante quince años y más de una docena de discos, enriquecieron y muscularon su sonido y sus letras hasta dar forma a un robusto legado conducido por un letrista único (Josele Santiago) y una banda que, once años después de su separación, echa la vista atrás por ¿última vez? para volver a un repertorio que no escatima en clásicos. “La Vida Mata” (1990), su álbum más celebrado, es una pieza inamovible en esos listados en los que nuestra prensa especula acerca de los más importantes discos de la música rock en castellano, pero todavía hay más. Discos indómitos (“Gas”, 1996), grandes discos facturados con retales (“Sursum Corda”, 1994), cantos de cisne que merecían una continuación (“Nada”, 1999) y, sobre todo, un catálogo de canciones que revelan el talento de un grupo escurridizo para las etiquetas, pero ineludible a la hora de hacer inventario de esos grupos de rock’n’roll que sólo podían haber surgido en España, y en ningún otro sitio. Josele parece un músico amamantado por Lee Brilleaux y Duane Eddy, pero él mismo llegó a reconocerse como “De Madrid, y de los de Leño”. Y en Vilagarcía tendremos una nueva oportunidad de recopilar en directo todas las pistas que reconstruyen el origen de esa mezcla tan personal de nuestra música rock. Mientras tanto, ésto es lo que nos ha contado.

> Carlos Bouza: Imagino que os habrán preguntado de forma recurrente acerca de las razones del temporal regreso enemigo, así que no vamos a incidir en algo que no creo que sea especialmente relevante para el público. Preferiría saber, por ejemplo, cómo os estáis enfrentando a un repertorio que en algunos tramos tiene más de veinticinco años de antigüedad, como sucede con `Fuagrás´ o `Complejo´. No sé si tú (y Fino, que es casi un enemigo primigenio) sentís todavía cercanas esas canciones, o si la sensación es la de rescatarlas de un museo cada vez que se interpretan.
- Josele Santiago: 25 años no son nada, tío. Pasan echando leches. Espero que puedas comprobarlo con salud y energía. Nosotros estamos haciéndolo y te puedo asegurar que el repertorio lo agradece sonando mejor que nunca. Ninguno de nosotros se ha apartado de la música durante todos estos años. Sigue siendo el eje de nuestras vidas. Seguimos siendo músicos los cuatro y la experiencia acumulada se nota para bien.
Por otra parte, no se trata de un repertorio ligado a ninguna moda o movimiento en concreto. Estas canciones tienen personalidad propia. Están concebidas a la antigua usanza y, en consecuencia, duran.

> El año pasado os reunísteis para empezar a reengrasar las canciones de toda vuestra trayectoria. Durante aquellos primeros ensayos, ¿sentíais que de alguna forma podíais sacar nuevos matices y aristas de todo aquel material?. O dicho de otro modo, ¿os parecía incluso mejorable, y que podía ser reescrito hasta cierto punto en las nuevas interpretaciones en directo?.
- Hemos crecido como intérpretes y se nota. Creo que ahora abordamos el viejo repertorio con bastante más efectividad, solvencia y espíritu de equipo que en el momento en el que lo aparcamos.

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Una vez finiquitado el grupo, llegaste a renegar de cierta visión negativa o trágica que impregnaba algunas de vuestras letras. Me gusta mucho aquella canción de tu disco “Garabatos” (2006), `Pensando no se llega a ná´, en la que se reflexionaba irónicamente sobre el mal vicio de darles demasiadas vueltas a las cosas. Cuando uno se sube al escenario en 2012 y recupera versos como “busco y no encuentro / cómo siento que sea tarde ya”, ¿los siente como algo ajeno?
- Hombre, tanto como renegar… Deberíamos tener siempre en cuenta el contexto en el que nos encontramos y, sobre todo, que éste puede cambiar en cualquier momento. Esto debería afectar a los titulares de una entrevista, pero no es algo que esté en las manos del entrevistado… Que es quien tiene que dar la cara por ellos seis años más tarde.
Esa canción puede interpretarse de ese modo, pero tiene otras lecturas igualmente válidas. Yo la veo más bien como una crítica al pensamiento único. Nada frívola, por cierto. En todo caso, siempre desde un punto de vista irónico, descreído y poco dado a sentar cátedra.
El caso concreto al que haces alusión es muy ilustrativo. Cuando muere alguien cercano cierta visión trágica de la vida resulta inevitable. Por mucho que cambie el contexto, uno siente la pérdida muy dentro durante toda su vida. El dolor sigue ahí. No puedes desprenderte de él. Uno tiene que acostumbrarse. Personalmente considero un deber mantener viva la memoria. Esos versos están escritos desde una pena muy honda y todavía supone un esfuerzo considerable cantarlos sin que tiemble la voz.

> Como Los Enemigos, ¿disfrutáis ahora más sobre un escenario de lo que lo hacíais en los tiempos de “Nada” (1999), por ejemplo?. Me refiero a si el tiempo ha mitigado la rutina, el hartazgo que terminó por desintegrar al grupo, y si de algún modo habéis reactivado la pasión que un día os llevó a hacer música juntos.
- Sí, claro. El tiempo que llevamos sin tocar juntos ha dado sus frutos también en este sentido. Puede decirse que hemos recuperado la ilusión perdida. Nuestros caretos nos delatan.

> Seguro que sois conscientes del respeto y reverencia generalizada, en audiencias muy diversas, que se muestra hoy en día por la discografía de Los Enemigos. Lo dejásteis en un momento en que vuestra carrera experimentaba un importante crecimiento de ventas y público. ¿Os sentísteis recompensados en vida?.
- Si nos hubiéramos fijado sólo en esos factores no estaríamos disfrutando como lo estamos haciendo ahora con el reencuentro. Por suerte, demostramos amplitud de miras fijándonos también en otros.
Creo que demostramos tenerlos bien puestos al actuar consecuentemente con lo que vimos y dar por finiquitada una etapa de nuestras vidas.

>La Vida Mata” (1990) está habitualmente considerado como la piedra angular de la discografía enemiga; vuestra obra maestra. Sin embargo, y no sé si me equivoco, cuando repaso el listado de “Obras Escondidas”(2002), el disco en directo en el que reivindicábais parte del repertorio “oculto” de la banda, y miro ahora el listado de vuestro primer concierto de reunión (Logroño, el pasado enero), intuyo que tenéis una querencia especial por “Gas” (1996). Personalmente me gusta mucho ese disco, tan duro y crispado. ¿Es también vuestro favorito?.
- Bueno, vamos a ir haciendo pequeños cambios en el repertorio con el fin de que entren todos nuestros favoritos y hacer caso a las peticiones de la parroquia. En el inconsciente enemigo, “Gas” es un disco muy querido. Puede entenderse con más exactitud leyendo el fantástico texto que nos ha preparado César Luquero para la caja recopilatoria que está a punto de salir.
Pongámonos psicoanalíticos. Básicamente, “Gas”supuso el primer reencuentro de la banda tras un período de separación y a lo mejor tiene esto algo que ver con su protagonismo en el repertorio de Logroño. Fin de la sesión.

> Esta gira de reunión está generando cierto ruido, pero en sentido estricto no es la primera. En 2006 Fino y tú formásteis junto a Artemio (batería enemigo originario) el núcleo de otra pequeña gira que celebraba los veinte años de la edición de “Ferpectamente” (1986), vuestro disco de debut. ¿Qué diferenciaba a aquella celebración de ésta otra?. Y por recurrir a un tópico, ¿surgió en aquellas actuaciones una especie de “magia” o gusanillo que posibilitó o estimuló esta reunión en toda regla, seis años después?.
- No lo creo. El espíritu era muy otro. El nombre de Los Enemigos ni siquiera aparecía en el cartel, que anunciaba la gira “Ferpectamente” sobre un porrón eléctrico gigante y la luna llena. La mitad del repertorio eran versiones de Chuck Berry y cosas así.

> En el anuncio inicial de “La Revuelta Enemiga” se dejó claro que aquí sólo iba a haber un puñado de conciertos, sin solución de continuidad en forma de nuevo trabajo en estudio. Sin embargo, os lo tengo que preguntar: vayan las cosas como vayan de aquí al final de los bolos programados, ¿la decisión de no volver a grabar está sellada a corto plazo?.
- A corto plazo, sí. Ya veremos que nos depara la vida, pero creo de momento lo mejor es tomárnosla con calma y disfrutar del momento sin prisas ni agobios.

> Hay otro par de cuestiones que sé que interesan especialmente a vuestros seguidores, y sobre las que se ha especulado mucho. La primera es si finalmente verá la luz el anunciado DVD que documenta vuestro ya lejano tour de despedida en 2001; la segunda se refiere a la posibilidad de que “La Revuelta Enemiga” tenga su extensión tras el verano con una pequeña gira por salas.
- La caja con el recopilatorio remasterizado y el dvd con el concierto de despedida ha tenido muy ocupado a Fino, que se ha encargado de producirlo, y está a punto de salir a la calle, editado por Warner. Ha realizado un trabajo increíble y la criatura ha quedado preciosa. Ya la veréis.

> Se dice que Link Wray dió los conciertos más salvajes de su vida en los últimos años: estaba tan sordo que tenía que poner los amplificadores a volúmen insultante para oirse a si mismo. Los Enemigos, ¿cuanto más viejos, más broncos?.
- ¿Cómo dice, joven?

Foto: Juanma Acosta


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