El Festimad sobrevive, pero de otra forma

Después de la época de vacas gordas que se vivió en los últimos años, la crisis se está llevando por delante a una buena cantidad de festivales peninsulares. A punto ha estado de hacerlo también con el Festimad, cuya continuidad durante los últimos años ya se había puesto en entredicho. Sin embargo, la supervivencia de la marca llega a costa de perder el carácter festivalero para convertirse en un ciclo de conciertos que se desarrollará entre el 24 de abril y el 9 de mayo en distintas salas de Madrid.
Durante la presentación del mismo, su responsable Julio Muñoz intentó ofrecer un punto de vista positivo de este profundo cambio del Festimad alegando que se pretende “aprovechar el tejido industrial que existe para montar un festival urbano”. El cartel de conciertos se ve obligado a renunciar a las grandes bandas de rock, estilo protagonista durante sus quince años de vida. En su lugar, nos lo presentan como defensor de la “Biodiversidad musical”, reuniendo bajo una misma denominación los conciertos de grupos como Big Sandy & Los Straitjackets, Those Dancing Days, Imelda May o La Buena Vida.
A pesar de que el precio medio por concierto será de 15 euros, la previsión de asistentes se ha fijado en 20 mil, recibiendo una subvención de 100.000 euros por parte del ayuntamiento de Madrid que, según argumentan, no es suficiente como para bajar más el precio de las entradas. Muñoz acusó de la reciente criba de festivales a que los cachés de los artistas se habían triplicado, señalando que hay “muchos culpables”.
Puedes consultar en desConcierto el avance de programación del Festimad.

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