Francia inicia una cacería con el Soulseek en el objetivo

Los más curtidos del lugar en temas p2p recordarán que cuando se produjo la “caída” de los imperios Napster y Audiogalaxy, muchos de los voraces melómanos que los frecuentaban depositaron su ilusión en un nuevo programa llamado Soulseek. El programa del “pajarito azul”, inicialmente orientado a la música electrónica, vio así engrosada su comunidad hasta que ha abarcado todos los estilos de música alternativa. Probablemente el punto fuerte del Soulseek como red de intercambio de música es también su punto flaco, pues se basa en una conexión directa entre dos usuarios. Si por un lado favorece la comunicación y el intercambio de “recomendaciones”, por otro obliga a buscar a otro usuario para descargar un disco concreto en caso de que ese usuario se desconectase.
Aún así, o puede que por eso, muchos nos enamoramos del Soulseek, que ahora se enfrenta a una demanda de dos organizaciones francesas (SACEM y SCPP) que lo acusan de estar diseñado para compartir material protegido bajo copyright, tal como publicó TorrentFreak. Esta fuente ha aventurado incluso las cifras que podrían llegar a tener que pagar los creadores del programa en caso de salir adelante la petición de ambas organizaciones. Sin embargo, uno de ellos (que firma en su foro como OrtaliGoddessOfPrivileges) ha actualizado la información dado que sus abogados intentan sacar adelante una reclamación en la que defienden que la corte francesa no tiene jurisdicción en este caso. Se basan en que Soulseek fue creado en Estados Unidos y no tiene ninguna base de operaciones ni empleado alguno en Francia, por lo que, según la Convención de Berna, el juicio ha de plantearse en el país de origen. De ahí que los creadores del programa crean que algo “tan extraordinariamente especial y complicado que consumiría tanto tiempo haría difícil que un juez fallase a favor de la SPPF“. En caso de que la corte fallase a favor de SPPF y considere que tiene jurisdicción en Estados Unidos, debería seguir las leyes de este país. Y aún en caso de ganar, se verían dificultados para cobrar el dinero que tanto persiguen: “significaría que sería algo peligroso para cualquiera de nosotros ir a Francia, lo cual es una pena“. Sin embargo, otro efecto colateral sería que los usuarios franceses vieran imposibilitado su acceso a la red, como ha pasado con otras formas de p2p.
El juez dictará su fallo el próximo 27 de noviembre. Veremos si se sigue socavando aquello que con tanto orgullo promulgaban: Liberté, Egalité y Fraternité.






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