El dilema Spotify

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Posted abril 28, 2011 by Mediosordo in Opinión

Spotify


Hace un par de semanas que Spotify anunció importantes cambios en las cuentas gratuitas que ofrece su servicio. A partir del próximo 1 de Mayo se acabó eso de “toda la música que quieras, gratis“. Las cuentas gratuitas tendrán un límite mensual de 10 horas de streaming y una canción no podrá ser reproducida más de 5 veces por el mismo usuario. Cambios realmente importantes que afectarán plantean serios límites para los usuarios más intensivos ¿Significa esto que el actual modelo de Spotify no es rentable? ¿A qué se debe este cambio de estrategia?
Personalmente me decepciona mucho este movimiento por parte de la empresa sueca. Ofrecen un servicio sensacional, realmente rápido y con un catálogo impresionante, pero por lo visto no son capaces de monetizar su servicio gratuito con la cantidad de publicidad existente ¿Significa esto que la industria discográfica tiene razón y no se puede competir con el llamado “todo gratis“? Personalmente no lo creo. Desde sus inicios Spotify es un servicio que no ha contado con una gran cantidad de publicidad, por lo que pienso que una opción muy viable hubiese sido poner un anuncio cada una o dos canciones y no cada cuatro o cinco como ocurre en la actualidad.
¿Es posible que no tengan suficientes anunciantes? Personalmente lo dudo, pero si así fuese ellos son los únicos culpables: Es ilógico que con la cantidad de datos que tienen acerca de nuestras escuchas, ofrezcan campañas tan poco segmentadas que sólo atraigan a anunciantes con altos presupuestos (la campaña mínima para Galicia es de 2.000€*) ¿Cómo es posible que a estas alturas no sea posible segmentar la publicidad por artistas escuchados o por estilo de música? Al fin y al cabo Spotify es precisamente eso: Música. De la misma manera que a mi no me interesa lo más mínimo un anuncio sobre El Canto del Loco o Melendi, a un oyente habitual de estos grupos difícilmente le puede interesar el último disco de Deerhunter o Battles. No es de recibo que con 3 millones y medio de oyentes* en España no sean capaces de ofrecer un soporte publicitario más definido y nos tengamos que conformar con la misma segmentación que puede ofrecer la televisión, con anuncios de Botemanía y similares.
Vistos las recientes noticias acerca de la viabilidad del negocio, quiero pensar que este cambio de estrategia se debe a presiones de las principales discográficas que, por otro lado son accionistas de Spotify. Hace no mucho leía que había una gran diferencia entre los ingresos que estas recibían por publicidad comparada a la de los de usuarios de pago. Sería comprensible que en su afán recaudatorio exigiesen a la empresa este movimiento; al fin y al cabo, además de dueños, son su principal (por no decir casi único) cliente.
En resumen, que o pago o ya me puedo ir olvidando de Spotify, porque 10 horas de música es una cantidad que apenas me llegaría para una semana. Una parte de mi quiere pagar esos 10€ por Spotify Premium y poder probar la aplicación para reproducir las listas desde mi android, la otra ni se plantea seguirle el juego a las majors. “¡Pero si ni siquiera tienen un servicio de radio decente!“, exclama mi lado oscuro; “si pago ya no tendré que escuchar más anuncios de hamburguesas” sugiere mi faceta más generosa.
El dilema está servido, los próximos días veremos si finalmente realizo el desembolso. En su blog leo que en Mayo tienen previsto ofrecer una prueba de 30 días a Spotify Premium. Supongo que la acabaré cogiendo para acabar enganchándome y pagar al mes siguiente. El verdadero problema lo tendrá mi hija, cuando descubra que no puede escuchar su canción favorita de Rihanna por sexta vez en una semana.
*Datos obtenidos tras pedirles un presupuesto


Sobre el redactor

Mediosordo


  • Anónimo

    AUTHOR: https://www.google.com/accounts/o8/id?id=AItOawmAj3hTBo5_Wn1TFkJOjviWZQvN0QMb8zI
    Buen artículo. Estoy bastante de acuerdo. Sobre todo en los temas de segmentación y el lado oscuro(aunque no lo llamaría lado oscuro pero bueno ajja).
    Yo no pienso pagar un duro. Sobre todo por cuestión de seguir dándole vida a toda una red de chupópteros llamada ilógicamente “industria musical”. Sinceramente estoy cansado de escuchar anuncios que me importan un huevo pero no creo que la música sea un producto manufacturable susceptible a pago por tarifa plana. Quizá tambien cambiaría un poco si las grandes discográficas dejasen de pensar en los artistas como objetos de monstruosas promociones ultracomerciales carisimas pero bueno, no soy duxo como para meterme en esos terrenos.
    Discrepo en lo de su catálogo: ESTÁ MUY CAPADO, como no, por problemas de derechos intelectuales. Mi lado oscuro gana.

  • Anónimo

    AUTHOR: Scduso2
    O lado escuro sempre gaña! XD Eu non fun capaz de aguantar a publicidade escoitando un disco! Reventábame o dinámica e púñame de moi mala hostia! E por enriba claro, QUE TIPO DE ANUNCIO! É certo que penso que non debería ser moito chollo adaptar os anuncios (xa que os tes que comer) ó ‘cliente’, pero está claro, que eso leva as de perder fronte o interés comercial de quen paga e solta máis pasta por ter o seu anuncio.
    Engadir que, sería interesante introducir no artigo o punto de que, aparte de que é algo insostible económicamente este sistema sen remuneracións para quen cede á súa musica (majors,…) buscando un beneficio na maioría dos casos, penso que a introdución da compañía en EE.UU. ten moito peso nesta cambio de estratexia (cambio que se lles obriga a dar para obter o permiso de introducirse no seu mercado) e por suposto os camelos de Google Inc. por entrar/asociarse na expansión da compañía fronte ó mundo de Apple e Amazon.
    Bo artigo! Un saúdo!

  • Anónimo

    AUTHOR: Mediosordo
    Pienso que estás equivocado con lo de que los anunciantes pequeños llevan las de perder. Spotify vende la publicidad en CPM’s (coste por mil impresiones), por lo que si contratas un módulo, una vez el anuncio ha salido mil veces toca renovar.
    Si yo fuese digamos, Mushroom Pillow, me lo pensaría mucho antes de soltar la pasta en un anuncio del próximo disco de Delorean, ya que llegará al 5% (estimación personal) de mi público objetivo; pero si me dicen que las 1.000 personas a las que le aparecerá el anuncio han escuchado Delorean anteriormente, entonces si que sería una campaña muy golosa.
    El caso es que incluso se puede ir más allá: Mushroom Pillow puede pensar que no vale la pena gastar la pasta en que el anuncio le salga a alguien que ya es fan, ya que se enterará por otros canales, por lo que Spotify podría ofrecer que el anuncio le aparezca a gente que ha escuchado a Delorean menos de 30 veces. O lo que es lo mismo, gente que en algún momento ha mostrado interés por el grupo pero que por algún motivo no llegó a “convertirse” en fan (alguien, por decir un número, con más de 30 escuchas).
    Es sencillo: cuanta más segmentación, más cobras por impresión.