Opinión: Lo mejor de 2011

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Posted diciembre 30, 2011 by DSC in Opinión

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Otro año que se termina, y para no faltar a la tradición, Desconcierto.com también presenta lista con lo mejor del año. Lista que se ha confeccionado en base a las opiniones individuales de sus redactores, en las que estos debían destacar 3 discos gallegos, 3 nacionales y 10 internacionales.
De esta manera, aquí van nuestras listas con lo mejor del 2011:
GALLEGOS:

3. Das Kapital – Ruido negro (A Regueifa)
En Galicia no sólo hay folk. Das Kapital aportan una pieza más a la escena musical gallega en lengua propia. Pieza necesaria, para definir una cultura pop-ular galega. El grupo se creó en 2010 para el homenaje a Radio Océano. “Ruido Negro” deja la pegada punk de su fundación filtrada entre bits de electrónica oscura, poemas y distorsión. La formación cuenta con cantante, O Leo, sintetizadores, percusión y guitarras. Autocitan como referencia a Einstürzende Neubauten, Os Resentidos, Nine Inch Nails y Lois Pereiro. El tema ‘Narcisismo’ tiene letra de éste último. Revolución contra el pop consensual, agitación contra la violencia patronal y marxismo. ¡Socialismo o barbarie!. E.
2. Telephones Rouges – Radiocontrol EP (Mama Vinyla Records)
Hace ya tanto que incluso parece otro año, que los del Grove editaran esta rara avis del rock gallego. Una buena muestra de garage mezclado con noise, pop y mil historias más en un trabajo agónico pero consistente que marcó un inciso importante en el underground galaico. Porque no sólo de estribillos vive el hombre. Quizá deberíamos empezar a no dejar que nos tiemble el pulso al defender en voz alta y con mucho acento el diy gallego, pues el sonido de Telephones Rouges es el sonido de aquellos que serán grandes bandas, y así es como suena. Mucha clase y futuro para ellos. TCB
1. Disco Las Palmeras! – Nihil Obstat (Matapadre)
Los de Santiago de Compostela se tomaron su tiempo para sacar a flote su primer álbum, pero valió la pena. Con una producción de nivel que no se suele ver, hay un crisol de estilos y filtros que van desde la psicodelia hasta el indie más noisero de los 90, todo pasado por el tamiz compositivo (he aquí la magia) de unas canciones redondas y cálidas. Un prometedor primer asalto que nada entre lugares comunes y horizontes inexplorados con un desparpajo y una seguridad poco habitual, que actúa, haciendo un simil con la imagen de la carátula, como un puñetazo en la cara. Una descarga eléctrica en las sienes que congratula. TCB
NACIONALES:

3. Nacho Umbert & La Compañía – No os creáis ni la mitad (Acuarela)
Segundo trabajo de Nacho Umbert, que colma las expectativas sin reservas, tras su estupendo debut el año pasado. Acompañado igualmente en la producción por Raül Fernández (Refree) y apoyándose en su lengua materna, este álbum suena algo más orquestado, con pianos, coros gospelianos, palmas y guitarras más elaboradas, sin perder la inmediatez y naturalidad que destilaba el primero. Capaz de crearse un estilo propio con tan sólo 20 títulos a sus espaldas y desafiando las leyes de la canción de autor, el catalán nos sumerge de nuevo en un mundo de historias con sabor a calle. Costumbrismo disfrazado de canción, en pequeñas dosis, que engancha. I.

2. Nudozurdo – Tara Motor Hembra (Everlasting Records)
10 canciones para ser arrastrado. Después de continuos vaivenes en las filas del grupo Nudozurdo, demuestran con su tercer disco, y Leo Mateos como cabeza visible, que son una máquina de crear atmósferas perturbadoras. Acusados de retorcidos en sus letras por unos, e idolatrados por ese mismo oscurantismo onírico por otros, “Tara Motor Hembra” es más que digno sucesor de “Sintética” (Everlasting Records, 2008). Nos transportan a otro mundo en el que las guitarras afiladas de canciones como ‘Prueba/Error’ o ‘Prometo hacerte daño’ son la referencia junto con la voz de Leo para hacernos descubrir la belleza de lo tenebroso. HSD

1. Lisabö – Animalia Lotsatuen Putzua (Bidehuts)
A finales de año llegó, como haciéndose de rogar hasta el último momento, el mejor disco español del año. Los de Irún han reestructurado filas y renovado energía con respecto a sus intenciones. Y, amigos, la senda parece tener un destino inmejorable. Lisabö vuelven cuatro años después a entregar su enmarañada red de guitarras, baterías y emociones, en un trabajo crudo y seco pero de interminable profundidad donde no hay celo ni medias tintas, sólo breves momentos de respiro que vuelven a sumergirnos en su universo. Además éste promete ser su año. TCB

INTERNACIONAL:

10. Friendly Fires – Pala (XL Recordings)
El trío británico llegó a mitad de año con su álbum “Pala”, en la línea de su disco homónimo debut “Friendly Fires” (XL Recordings, 2008), lanzado tres años atrás. Un álbum diverso en influencias, pero uniforme en estilo, que sigue una línea de pop bailable con ciertos toques electrónicos-ochenteros. El tema que abre el disco, ‘Live Those Days Tonight’ es un claro ejemplo (y una presentación perfecta) de la frescura y divertimento que nos aporta cada uno de los 11 temas del álbum. Una banda sonora perfecta para el verano que estaba a punto de comenzar. SML

9. The Black Keys – El Camino (Nonesuch)
Si pensábamos que el 2011 ya había dado todo de sí, estábamos equivocados. Cuando empezamos la elaboración de esta lista faltaba la carta de los chicos de Ohio. Lo esperábamos con ansia después del adelanto que tuvimos con el videoclip de ‘Lonely Boy’ allá por el mes de Octubre. Al final éstos se presentaron con su séptimo trabajo y no defraudaron. Sigue vigente el blues-rock como núcleo central en sus composiciones, con un sonido perfecto que recuerda a un rock añejo de los 60º. La bailable anteriormente mencionada ŽLonely BoyŽ o ‘Little Black Submarines’, que arranca de manera acústica para ir creciendo poco a poco hasta llegar a esas guitarras eléctricas que te darán ganas de mover la cabeza, hacen de este álbum que sea un imprescindible en tu colección de discos. F.

8. Fleet Foxes – Helplessness Blues (Sub Pop)
Superando expectativas, los de Seattle aterrizaron en Mayo con un disco redondo. A caballo entre el folk y el “setenterismo” y con una instrumentación y unos coros cuidadísimos, el adjetivo que define al disco es sencillamente “precioso”. Ni una sola canción de relleno en los 12 temas que lo componen, el tema homónimo (que llega justo en la mitad) es un ejemplo perfecto de lo bucólico que suena Fleet Foxes, sin caer en cursiladas innecesarias. Un disco que deja el listón muy alto a próximos trabajos. SML

7. The Horrors – Skying (XL Recordings)
Los buenos surfistas deben saber escoger la buena ola. The Horrors en el primer trabajo no atinaron con la ola, en “Primary Colours” (XL Recordings, 2009) acertaron y en “Skying” están en la cresta. Del anterior a éste, hay menos kraut y más pop, menos guitarra y más teclado, y un mayor esfuerzo melódico. Un disco redondo, esta vez autoeditado. A lo largo de 10 temas se puede escuchar una genealogía de referencias que van desde Echo & The Bunnymen hasta Simple Minds, pasando por diversas variantes ochenteras. Medios tiempos, post-punk y desarrollos instrumentales prolongados. Lo mejor: ‘I Can See Through You’, ‘Endless Blue’, ‘Still Life’ y ‘Wild Eyed’. E.

6. The Weeknd – House of Balloons (The Weeknd)
Abel Tesfaye es la nueva sensación del R&B procedente de Toronto, Canadá. Regala su música a través de su web the-weeknd.com y ya va por su tercer disco editado el pasado día 21 de Diciembre sin ningún sello discográfico de por medio. Apoyado por Drake y presente en todas las redes sociales este “House of Balloons” abre la trilogía de discos que hablan sobre el día a día, drogas y experiencias sexuales propias bañadas en capas de magia sonora. Y si, hay fotos de él y si, ha dado algún concierto que otro en su ciudad natal. SB

5. PJ Harvey – Let England Shake (Vagrant)
Más de 20 años sacudiendo con cada disco el mundo del rock, PJ Harvey cuenta ya con seguidoras reconocidas como la recién llegada Anna Calvi o la catalana Maika Makovski. Cada álbum lo convierte en un reto, en sed de explorar territorios inéditos, algo que sólo los artistas únicos persiguen y pocos consiguen. Y éste deja que Inglaterra se estremezca. Compuesto con un auto-arpa, habla de los peligros del colonialismo y los desastres de la guerra, lo que podría dar lugar a algo indigesto, pero que en sus manos deviene en gloria. Dr. W.

4. Apparat – The devil’s walk (Mute)
Como en el sinuoso caminar “del diablo” al que hace mención el título del disco, Sascha Ring regresó en este 2011 para escribir los nuevos pasos de su trayectoria. Complicada empresa, tras los excelsos “Duplex” (Shitkatapult, 2003) y “Walls” (Shitkatapult, 2007), que decidió resolver con un giro hacia el magnetismo de lo lírico, de la instrumentación real de todas las piezas. Trazando y consiguiendo el objetivo de identificar electrónica de cámara con melodía sin aditivos sintéticos. O lo que es lo mismo, dándole valor a atmósferas etéreas remachadas a densidades argumentales que colman de plenitud esta magna obra. S2

3. James Blake – James Blake (Atlas)
Lo hizo. Desnudó el masivo y popular dubstep para transformarlo con mínima voz y electrónica en veraz música de cantautor del siglo XXI. Deformando y saturando el ritmo base como un chicle que mantiene hinchado a través del globo sonda del prestigio y la novedad. 13 composiciones las de este álbum que conjugan la dubitativa de las letras con la madurez de haber escuchado música hasta la saciedad. Ventaja ésta, que le permite macerar un destino atado a un objetivo, el de tener el control absoluto de los tiempos pasados y presente para establecer con ello, los galones futuros de estas perlas creadas con verdadera perspectiva del momento. S2

2. M83 – Hurry Up, We’re Dreaming (Mute)
Imprescindible sexto trabajo de Anthony Gonzalez, el más mediático a lo largo de su carrera como M83. Como el mismo protagonista lo describe, el sonido de “Hurry Up, We’re Dreaming” se puede considerar como una mezcla de sus dos anteriores trabajos. Un doble álbum formado por veintidós temas, con unas bonitas melodías caracterizadas con un toque ochentero que provocará que la escucha se te pase volando. Canciones como ‘Wait’ , ‘Reunion’, ‘The Bright Flash’ y ‘Midnight City’, tema redondo que te produce un subidón al escucharlo, hacen que este disco merezca formar parte de esta lista de lo mejor del año. F.

1. Bon Iver – Bon Iver, Bon Iver (4AD)
Abandonada la cabaña y la precariedad mental, Justin Vernon aprovecha la recuperación de su psique para entregar un trabajo coral y orquestal que eclosiona en los pequeños y sutiles detalles. Un disco con el don de otear los paisajes y las historias del día a día para interconectarlos a través de su ojo clínico, convirtiendo lo imprescindible de su sonido en lo inasible de nuestra emoción. De concatenar con eslabones sonoros la autenticidad de la vida, demostrándonos que… menos mal, todavía existe sensibilidad (tan necesaria en estos tiempos) en este rudo mundo de continua crisis que nos ha tocado (sobre)vivir. S2

¡¡Feliz año nuevo!!
Redactores:
Dr. W.: Dr. Wampush
E.: Enigrante
F.: Faneca
HSD: Hasidodivertido
I.: Ivy
S2: Scduso2
SB: Seabass
SML: Silmalia
TCB: Toñocornibot


About the Author

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  • Anónimo

    AUTHOR: jorgevidi
    Coincidimos en algunos. Muy buena la “sección gallegos”. Para el próximo año os la copiamos. Estos son nuestros mejores:
    - nacionales -
    http://musicaycrujidos.blogspot.com/2011/12/mejores-discos-nacionales-de-2011.html
    - internacionales -
    http://musicaycrujidos.blogspot.com/2011/12/mejores-discos-internacionales-2011.html

  • Anónimo

    AUTHOR: Billy Budd
    Lástima que entre tanta escucha, tanta descarga, tanta novedad, al final se os haya escapado el mejor disco del año: KAPUTT – Destroyer

  • Anónimo

    AUTHOR: Mediosordo
    Curiosamente mi mejor amigo también lo tiene arriba de todo en su lista. Va a tocar darle una escucha.
    Más vale tarde que nunca!

  • Anónimo

    AUTHOR: Billy Budd
    A los amigos que te quieren bien siempre hay que hacerles caso

  • Anónimo

    AUTHOR: Mediosordo
    Por una vez, y sin que sirva de precedente, te doy la razón: discazo el de Destroyer. Uno de esos discos perfectos para escuchar cuando no te apetece escuchar nada. Melancólico y festivo a partes iguales. Una gozada, vaya.